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Sin duda es distinto mirar el mundo desde un altiplano a 2500 metros de altura, dónde los paisajes parecen estar boca abajo. Desde la antigüedad esta tierra era conocida como el país de los reinos misteriosos, de fabulosas riquezas, como el país de Punt que, según los antiguos egipcios, habría dado origen a sus dioses.
Al norte del país el reino de Axum nace en época clásica, y durante casi mil años representó un cruce de caminos fundamental entre África y Asia.
La historia local dice que en el siglo I d.C. Axum tuvo sus fundadores en los hermanos Abreha y Atseha; sin embargo es necesario esperar a la mitad del siglo IV para encontrar al primer rey histórico. Se convirtió al cristianismo como consecuencia de la llegada de Ferremnatos (Frumecio), enviado del patriarca de Alejandria, el rey Ezana dio vida en las montañas inaccesibles a una de las más antiguas naciones cristianas del mundo.
En la Edad Media esta tierra se convirtió en refugio de numerosos monjes y místicos, cuya memoria permanece todavía ahora entre las montañas del norte surcadas por impetuosos ríos, dónde se encuentran numerosas iglesias y monasterios, algunos construidos excavando los costados empinados de las montañas. Las 11 iglesias monolíticas de Lalibela y las más de 100 iglesias rupestres del Tigrai representan un testimonio histórico-arquitectónico único en el mundo.
Aquí los orígenes del cristianismo son visibles todavía hoy, en los extraordinarios ritos ligados a la leyenda de la reina de Saba, en la vida cotidiana de cientos de monjes y fieles.
Mas al sur, a lo largo de la orilla del río Awash, han sido encontrados los restos de uno de nuestros más antiguos antepasados, el esqueleto de Lucy “australopitecus afarensis” se remonta de hecho a 3,8 millones de años.
Las grandes diferencias ambientales de Etiopía hacen de esta una tierra de grandes paisajes insólitos e impresionantes. El altiplano alcanza su mayor altitud con el macizo del Simien (Ras Dajen 4600 m.), al este desciende drásticamente en los bordes alcanzando la depresión del desierto dancalo con -160 m.; Se trata de uno de los lugares geológicamente más activos de la Tierra por la presencia de numerosos fenómenos de vulcanismo relacionados con el gran valle del Rift.
El territorio desciende mas dulcemente al sur y al oeste, dónde se encuentran respectivamente la bellísima secuencia de lagos del valle del Rift y los inmensos bosques pluviales de las regiones de Kaffa y Jllubabur.
En estos territorios, todavía hoy en ciertos casos inalcanzables, viven aún pueblos con fuertes y auténticas tradiciones africanas. Tienen poco que ver con los descendientes de la reina de Saba, son pastores nómadas y ligados a rituales que tienen sus raíces en su tradición nómada. Dotados de un fuerte sentido artístico, su arte se expresa principalmente en la decoración de sus chozas o en las fantasiosas y originales decoraciones de los cuerpos.
En verdad que este pedazo de tierra nos puede contar algo de nuestra propia historia. Hoy esta extraordinaria riqueza se ha convertido en accesible a un turismo cultural; los lugares históricos y arqueológicos, unidos a la gran amabilidad de las gentes de Etiopía, representan para el viajero una de las últimas posibilidades de una verdadero descubrimiento.
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